UNA LARGA ESPERA

Al fin. Tres meses después de la última victoria, el Deportivo volvió a sumar tres puntos. Ya era hora. Trece jornadas consecutivas sin ganar es mucho tiempo. Demasiado. La situación en la tabla clasificatoria se complicaba cada vez más. Ante un rival directo en la lucha por evitar el descenso como era el Levante, no cabía otro resultado que el 1 en la quiniela.

El partido, en términos puramente futbolísticos, fue malo. El equipo coruñés no realizó un buen juego. Las causas fueron variadas. No cabe duda de que la presión hizo mella en los futbolistas locales, que no eran capaces de crear ocasiones de ataque. Al Levante se le veía cómodo. No sufría en defensa y llegaba con relativa facilidad a los dominios de Lux. Al borde del descanso un fogonazo de calidad entre los tres jugones del ataque deportivista sirvió para poner por delante a los blanquiazules. Lucas para Cani. Pared de lujo y pase de la muerte del coruñés para Luis Alberto. Con una sangre fría digna de mención, el andaluz realizó dos recortes en el área pequeña y fusiló a Mariño.

LOS JUGONES
Cani y Lucas felicitan a Luis Alberto, autor del gol que abrió el marcador en el partido del pasado sábado.  FOTO: http://www.as.com

En la reanudación, la primera en los dientes. Rossi dejó en evidencia a Arribas y colocó el empate en el electrónico. Silencio en la grada. La sensación de que un nuevo capítulo de la historia interminable estaba a punto de escribirse se apoderaba  del ánimo de la afición. La entrada en el terreno de juego de Fede fue determinante en el resultado final. El argentino revolucinó la banda derecha con su atrevimiento y desborde. Esta es la versión que todos los turcos esperábamos del menudo extremo, y, que por desgracia, tan poco hemos podido ver esta temporada. En un gran centro al segundo palo de Cartabia nació la jugada del gol que dio la victoria al Depor. Luis Alberto no acierta a rematar y el esférico queda muerto en el área para que Lucas la reviente. El palo y a espalda del guardameta visitante se encargaron del resto.

En uno de los peores partidos del Depor en Riazor en los últimos tiempos, se consiguió la victoria. Las cosas inexplicables del fútbol. Ahora que parece que el fantasma del descenso está lo suficientemente lejos es hora de que el equipo se suelte y vuelva a ser ese conjunto compacto y que por momentos realizaba un gran fútbol de principios de temporada, para terminar el campeonato con buen sabor de boca. La posible vuelta de Sidnei al centro de la defensa seguro que ayudará. El próximo compromiso liguero es nada más y nada menos que contra los vecinos de Vigo. Qué mejor escenario para reivindicarse que el municipal de Balaidos!

Bochorno en Riazor

480
El Arabi transforma el penalty que a la postre decidiría el encuentro.   FOTO: marca.com

 

Menudo espectáculo tuvimos ayer en el municipal de Riazor! Derrota dolorosa y vergonzosa ante el Granada, hasta la pasada jornada último clasificado de la Liga y equipo más goleado del campeonato. El Depor sigue siendo el mejor aliado de los equipos necesitados. Si estrenas entrenador contra los herculinos, ganarás con toda seguridad; si llevas una mala racha de resultados, qué mejor que jugar contra los blanquiazules para cortarla! … debe ser por eso que somos un equipo querido en muchos puntos del territorio nacional. Nos gusta repartir felicidad. Nosotros somos así, campechanos.

Víctor Sánchez del Amo volvió a insistir con el trivote, “una forma de llamarlo” según señaló el preparador madrileño, contrariado en la rueda de prensa ante tal denominación. Le puedes llamar como quieras pero el resultado fue el de siempre. Un fiasco. Y van tres. Mirandés, Espanyol y el partido de ayer. Mosquera no se siente cómodo con dos compañeros tan cerca. La entrada de Borges en el once ha trastocado el equilibrio natural del conjunto. Fayçal no rinde escorado a la banda. No hay combinaciones en tres cuartos de campo. Atasco monumental. El jugador herculino que tiene la posesión también tiene un problema. Nadie se ofrece y el esférico circula a una velocidad insuficiente para atacar la defensa contraria.

Todo pudo cambiar si Lucas transforma en gol un mano a mano tras una gran pase de tacón de su socio habitual, Luis Alberto. Se fue acariciando el poste derecho de Andrés Fernández. Tras un saque de esquina a favor, un simple pase a un costado del equipo granadino colocó al peligroso Peñaranda en un mano a mano con Luisinho, que se precipitó y no consiguió parar al venezolano. Juanfran, que llegaba desbocado en la carrera hacia su portería, arrolló al atacante visitante dentro del área. Penalti claro. El Arabi se encargó de colocar el 0-1 en el electrónico. Los coruñeses tienen un gran problema en las transiciones ataque-defensa. Y si vienen precedidas por un balón parado a favor, ya es para echarse a temblar. Por cierto, el laboratorio blanquiazul de las jugadas de estrategia lo clausuraron hace tiempo. Ni un sólo remate en las faltas laterales y corners. Alrededor de quince intentos. Digno de estudio.

El Depor se mostró totalmente inoperante en la búsqueda del gol. El plan estaba claro. Laterales profundos, ganar superioridad en banda y meter centros en el área nazarí. Se llevó a cabo “a la perfección”. Más de treintena de balones colgados. Digo colgados, porque llamarles centros me parece demasiado osado. Cero remates. Esto es fácil de entender cuando los que centran son Juanfran y Luisinho y tienes al remate a Lucas, gran jugador, pero la ejecución con la testa no es lo suyo, y Luis Alberto, fino estilista que rehúye el contacto aéreo siempre que tiene ocasión. Dijo VSD que Borges y Bergantiños son buenos llegadores. Supongo que se referirá a que llegan a Abegondo puntuales, porque lo que es pisar área rival…

Con todos estos mimbres el cesto salió como salió. El Granada pudo sentenciar a la contra en demasiadas ocasiones. La falta de entendimiento entre sus delanteros unas veces y la escasa puntería, en otras, propició que el marcador fuese tan escaso para sus intereses.

El entrenador local estuvo lento en la reacción. Tanto tardó que Jona ingresó en el terreno de juego con el tiempo de juego prácticamente cumplido. Asombroso. Nunca tal cosa vi. Lux redondeó el pésimo partido de los locales con una entrada brutal a Edgar en el tiempo de descuento, recordando al mismísimo Schumacher en el Mundial del 82. Esta vez fue roja.

“Para esto no vengo” se escuchaba a la salida del encuentro. La verdad sea dicha, hay que ser de otra pasta para ver un espectáculo como el de ayer y no pedir que te devuelvan el dinero del abono. Pero el sábado estaré de nuevo en Riazor. Porque sin ti no sé vivir.

 

 

 

LUX EVITA LA GOLEADA

lux cornella
Germán “Poroto” Lux cuajó un gran encuentro en Cornellá-El Prat y con sus intervenciones evitó una goleada para su equipo ante el Espanyol.   FOTO: 21noticias.com

La situación de necesidad del conjunto perico no jugaba a favor de los intereses deportivistas. Los antecedentes no auguraban nada bueno. La baja a última hora por molestias musculares de Lucas, tampoco… y ya se sabe, si algo puede salir mal, saldrá mal. Así fue. Derrota del Depor en el estadio Cornellá-El Prat. La historia se repite. El equipo coruñés todavía no sabe lo que es celebrar un gol en ese terreno de juego.

El encuentro comenzó bastante bien para los intereses del conjunto gallego. Un gran pase de Mosquera habilitó a Luis Alberto, que controló de forma magistral para quedarse delante de Pau. El andaluz no confió en su definición con su pierna menos buena y perdió el tiempo necesario para que entre el meta y un defensor perico desbaratasen la ocasión de gol. Los hombres dirigidos por Galca se empleaban a fondo y luchaban cada balón como si la vida les fuese en ello. Dejando los eufemismos a un lado, repartieron estopa a diestro y siniestro, en especial Víctor Sánchez. Sin embargo, el Depor se encontraba a gusto en el partido. No creaba ocasiones claras, pero tampoco las concedía. Hasta que llegó la lesión del mariscal de la zagua coruñesa. Sidnei envió el esférico fuera y se sentó el verde con cara de pocos amigos. Las fibras de alguno de sus músculos dijo basta. El doctor blanquiazul certificó la mala noticia. Cambio. Laureano  Sanabria ingresaba en el duelo cuando apenas se había disputado media hora de encuentro, pasando a ocupar el flanco izuierdo. Fernando Navarro se convirtió en la pareja de baile de Arribas. Este desbarajuste de posiciones en el bando visitante fue aprovechado por el Espanyol, que dispuso de varias ocasiones para anotar el primero de la tarde, ante el estado de shock de los jugadores de Víctor Sánchez del Amo. El show de Germán Lux comenzaba.

La segunda mitad comenzó con un conjunto local metiendo una marcha más al juego. Cuando los coruñeses se dieron cuenta de que De Bugos Bengoetxea había decreto la reanudación del duelo, el joven Marco Asensio ya había perforado la meta defendida de Lux, tras aprovechar una buena empanada de la zaga visitante, que no acertó a despejar el esférico, que se paseó dentro del área. El futbolista propiedad del Real Madrid fusiló a bocajarro al arquero argentino del Deportivo. Tras el gol el partido entró en una fase en la que los visitantes trataron de tener más la posesión de la pelota y los locales trataban de salir a la contra. El Depor era incapaz de acercarse con peligro, todo lo contrario que el conjunto perico, que pudo sentenciar en varias ocasiones muy claras, pero Lux mostró sus mejores virtudes y evitó una goleada para su equipo.

Victoria merecidísima del Espanyol. Galca salva un match ball y la escuadra catalana alivia su situación en la tabla clasificatoria. Por su parte, el Depor continúa con su nefasta racha. No conoce la victoria en el 2016. Nueve partidos sin ganar. Sólo ha sumado 6 de los últimos 27 puntos. A todo esto hay que sumar la lesión de Sidnei y la duda del estado físico de su goleador, Lucas Pérez. El próximo envite contra el Granada en Riazor se antoja decisivo para el devenir de los coruñeses en las jornadas que restan hasta el final de la liga.

PÓLVORA MOJADA

image_content_17701938_20160214011808
 

Adán, portero del Real Betis, cuajó una magnífica actuación en Riazor.    Foto: elcorreoweb.es

 

 “Siempre que los de arriba tienen la pólvora mojada, es bueno para nosotros”. Esta frase, propiedad de Sergio Ramos, y que ya forma parte de la historia del fútbol nacional, la podría haber suscrito cualquier integrante de la expedición bética tras la conclusión del partido de anoche en Riazor.

El Real Betis consiguió llevarse un punto del feudo herculino en un encuentro en que los hombres de Víctor Sánchez del Amo merecieron mejor suerte. El duelo comenzó de la mejor manera posible. Antes de que se consumiese el primer cuarto de hora ya mandaba  el equipo local en el electrónico. Corner botado por Lucas Pérez que Alex Bergantiños tocó en el primer palo. Adán no pudo hacer nada para evitar el primer gol de la noche. Por una vez la estrategia a balón parado funcionaba para los blanquiazules. Pero la alegría fue efímera. En una gran combinación de los sevillanos, y con la inestimable ayuda de los integrantes del flanco derecho deportivista (Fayçal y Juanfran), que no estuvieron todo lo bien que deberían, Vargas centró a placer y el jovencísimo Musonda remataba a placer con la testa en el corazón del área para igualar el marcador.

A partir de ese momento el duelo se convirtió en un correcalles. El Depor dominaba y llegaba con claridad al área contraria. Tuvo alguna para adelantarse en el marcador, pero el gol no llegó, consecuencia del buen hacer de Adán, el guardameta verdiblanco, unido al poco acierto de los atacantes blanquiazules. Los béticos también creaban peligro, aprovechando la falta de finalización en las jugadas herculinas para montar buenas contras. En una de estas jugadas Mosquera derribó al exdeportivista Rubén Castro en la frontal del área. Vargas aprovechó la mala colocación de la barrera y de potente tiro raso batió a Lux, poniendo el 1-2 en el marcador.

El paso por los vestuarios sentó bien al equipo local. Al poco de la reanudación, Cani puso un buen centro raso al que sorpresivamente Lucas no llegó, pero en el segundo palo apareció Fayçal para empujar el esférico al interior de la portería andaluza. Con más de media hora por delante, la remontada local se antojaba posible. El Depor las tuvo de todos los colores, pero anoche los atacantes herculinos  tenían la pólvora mojada. Por otra parte, Adán, el portero defenestrado por Mourinho en el Real Madrid, presentó su candidatura para formar parte del combinado nacional. A buen seguro que Del Bosque habrá tomado nota. Mientras tanto, la primera victoria en el 2016 se resiste para los coruñeses. Un empate más,14º de la temporada, y un punto menos para lograr la salvación.

 

EL DEPOR SALVA UN PUNTO EN EL ÚLTIMO MINUTO

Alivio. Esa fue la sensación que tuve cuando Jaime Latre decretó el final del encuentro. El día de las peñas blanquiazules, que tuvo lugar el domingo, en los aledaños del estadio de Riazor antes del comienzo del choque que enfrentó a los herulinos con el Atlethic Club de Bilbao, a punto estuvo de terminar de la peor manera posible.

La alineación que decidió Víctor Sánchez del Amo para enfrentarse a los bilbainos me sorprendió. La entrada en el once titular de Juanfran, y sobre todo, de Juan Domínguez, me dejaron con la mosca detrás de la oreja. El tiempo me daría la razón.

El partido comenzó con un ritmo lento y cansino. El Depor no carburaba. Valverde tenía estudiado el partido y ordenó a sus hombres que Mosquera no jugase cómodo. Y los leones lo llevaron a la práctica a las mil maravillas. Arribas y Sidnei se dedicaron a enviar balones en largo, cosa que Laporte y Etxeita agradecieron. Los locales eran incapaces de trenzar alguna jugada. Los visitantes tampoco hacían gran cosa en ataque, pero no sufrían en defensa.

A la media hora de juego llegó el primer gol vasco. Luis Alberto pierde un balón y queda dolorido en el verde. La jugada continúa entre los abucheos del público y las tímidas protestas de los jugadores locales. Balenziaga avanza sin oposición y centra un buen balón al corazón del área. Iñaki Williams, libre de marca en el segundo palo, empala el esférico con la diestra y bate a Poroto Lux, que ni tan siquiera hizo amago de intentar detener el disparo. Seguro que Víctor no estará muy contento con sus hombres en esta jugada. A mi, personalmente, me dio vergüenza. El gol encajado y la primera parte que realizó el Depor.

Los peores 45 minutos de la temporada. Sin duda. El único que se salvó, en mi humilde opinión, fue Cani, que dio una lección de como se juega a esto del fútbol. Todo lo contrario que Juanfran, una mina de oro para los equipos contrarios, y, sobre todo, la triste actuación de Juan Domínguez. Me apena reconocerlo. Siempre lo he defendido, pero lo del domingo no hay por donde cogerlo. No está para jugar en este equipo.

Con todo lo mala que fue la actuación local en el primer acto, Luis Alberto disparó dos veces a la madera. El Atlethic, sin hacer prácticamente nada, se iba al descanso con ventaja en el marcador.

Arribas logró el empate en el último minuto.    FOTO: Marca.com
Arribas logró el empate en el último minuto. FOTO: Marca.com

En la segunda mitad el Depor mejoró. El equipo coruñés salió con más intensidad y ejerció el control del esférico desde el el comienzo del segudo acto. Juando abandonó el campo para dejar su puesto a Celso Borges, que aportó más presencia en la medular. Oriol Riera sustituyó a un desfondado Cani y Fede Cartabia reemplazó a un desacertado Luis Alberto. El cuador de Víctor dominaba, pero sin crear claras ocasiones. Y en el 62´ apareció Aduriz, quien aprovechó una gran asistencia de Raúl García y superó al arquero deportivista con un toque sutil.

El panorama era muy negro. Lo peor no era sólo el marcador. Al contrario que el día del Sporting, el domingo no se apreciaba que el equipo tenía poder de reacción. Hasta que apareció LP7. El atacante blanquiazul se topó con un mal disparo de Juanfran y, con un escorzo a la media vuelta, logró un auténtico golazo, que acortaba la distancia en el marcador a falta de diez minutos para el remate del encuentro.

Con el apoyo de 26.000 gargantas y con el conjunto vizcaíno cada vez más metido en su campo, el Depor se fue con todo a por la igualada. Y en el 89´, una gran jugada por banda derecha terminó con un buen centro de Fede y un testarazo de Arribas. El esférico fue desviado por De Marcos y terminó introduciéndose en la meta de Iraizoz. La locura se desató en Riazor. Y con el empate se llegó a la conclusión del choque.

Lograr igualar cuando a falta de 10 minutos vas 0-2 es para estar contentos. El arreón final es digno de elogio. Pero el partido en sí no fue bueno. El rival logró una ventaja de dos goles sin apenas crear nada, aprovechando errores de los coruñeses. El conjunto coruñés sigue sin eficacia. Demasiadas ocasiones erradas. Al final, el Depor salvó un punto.

Resumen del partido:

Rueda de prensa de Víctor Sánchez del Amo:

Rueda de prensa de Ernesto Valverde:

Entrevista Alejandro Arribas:

Entrevista Iñaki Williams:

UN PUNTO QUE SABE A POCO

La visita al estadio de Los Cármenes se saldó con un empate. Reparto de puntos que no deja satisfecho a ninguno de los dos conjuntos. Por un lado, el punto cosechado por los locales no les sirve para salir de la zona de descenso. Por otro lado, tras el buen partido realizado por el equipo visitante, un punto sabe a poco y la expedición herculina regresa a A Coruña con la sensación de que dejaron de sumar dos puntos ante un rival directo que se mostró inferior.

GRANADA VS DEPOR
Los jugadores del Depor celebran el gol de Fayçal. Foto: marca.com

El partido no tuvo mucha historia. Los granadinos son un conjunto que quiere, pero no puede. Sandoval sigue en su búsqueda de dar forma a un equipo que cuenta con buenos futbolistas, pero que no juega a nada. Los nazaríes apenas crearon ocasiones de gol sobre la meta de Lux a lo largo de los noventa minutos. Sólo la salida de Piti dio algo de claridad al ataque local. Un gran disparo del veterano jugador desde fuera del área, que repelió el poste, y su gol, fue todo el bagaje ofensivo del Granada en el partido.

Por su parte, el Depor se mostró como un equipo sólido, compacto, que sabe qué quiere y cómo conseguirlo. Los herculinos apenas sufrieron en la zona de la retaguardia y crearon varias ocasiones claras de gol. La falta de puntería, en especial de Jonathan Rodriguez, que cuajó un horrible partido, volvió a condenar a los blanquiazules. Acierto tuvo Fayçal para culminar una gran jugada colectiva por banda izquierda. Fernando Navarro puso un gran centro raso al corazón del área local. El mediapunta francés controló con la derecha y voleó con la izquierda. Golazo de manual.

Llegamos a un nuevo parón liguero. La situación es envidiable. Doce puntos que nos colocan en la zona media alta de la clasificación. Una derrota en siete partidos. Invictos como visitantes, y con la sensación de que el equipo sigue en clara progresión. Este Depor promete.

Rueda de prensa de Víctor Sánchez del Amo:

Zona mixta Fayçal y Arribas:

LA EFECTIVIDAD CONDENA AL DEPOR

El Sporting aprovechó los clamorosos fallos defensivos del Depor para llevarse los tres puntos de Riazor. Los asturianos también ganaron el la otra faceta principal de fútbol. La efectividad. De cuatro tiros a puerta convirtieron tres goles. Todo lo contrario que el conjunto local, que no supo materializar las numerosas ocasiones de gol creadas. Los casi 5.000 aficionados sportinguistas desplazados el domingo hasta A Coruña vivieron una feliz jornada. Su equipo logró imponerse a los coruñeses por 2-3 en un bonito partido, en el que no faltó de nada.

Víctor Sánchez del Amo puso en liza a los mismos once que habían conseguido una brillante victoria en Vallecas la pasada semana. Como se suele decir, lo que funciona no se toca. Pero en esta ocasión no funcionó. El equipo local salió con un empanada tremanda y a los ocho minutos ya iba dos goles por debajo en el marcador. El primero, en el minuto cuatro, cuando Sanabria remató sólo en el área pequeña un gran centro de Lora. El segundo, tras un buen taconazo del cachorro culé Halilovic, una auténtica pesadilla durante todo el partido, que Lora convirtió en su segunda asistencia, y Sanabria, en su segundo tanto de la tarde, remantando libre de marca en el área pequeña, otra vez. Fernando Navarro era un auténtico coladero. En su defensa hay que decir que Luis Alberto se desentendió  de sus labores defensivas en ambas jugadas.

Sanabria, autor de los dos primeros goles sportinguistas. FOTO: eurosport.es
Sanabria, autor de los dos primeros goles sportinguistas. FOTO: eurosport.es

Con semejante panorama, el partido pintaba feo, muy feo, para el Depor. Sin embargo, los blanquiazules se fueron adueñando del esférico y comenzaron a cercar la meta rojiblanca. En un corner sacado por Lucas, Juanfran peinó en el primer palo y acortó diferencias en el electrónico. El duelo se había convertido en un monólogo blanquiazul. Mosquera, que cuajó un gran partido, abrío a banda izquierda y Luis Alberto lograba la igualada con un gran disparo desde el vértice del área que se coló por el palo corto de Alberto García. Media hora de juego y el Depor nivelaba el marcador. Sidnei pusó el 3-2 al empujar a las redes un saque de falta lateral, sin embargo, el gol fue anulado por fuera de juego del central luso. Todo indicaba que el conjunto local iba a darle la vuelta al marcador. El Depor se veía superior y quería más, pero tras un nuevo saque de esquina blanquiazul llegó el tercer tanto gijonés. Halilovic recogió el esférico en su campo y corrió como alma que lleva al diablo. Ningún jugador coruñés acertó a cortar el contragolpe visitante y el croata le puso el esférico en bandeja a Menéndez, que sólo ante Poroto resolvió con un tiro cruzado que volvía a poner por delante a los hombres dirigidos por el “Pitu” Abelardo. La ambición le jugó una mala pasada al equipo herculino.

Tras la reanudación el Depor monopolizó la posesión. El Sporting esperaba en su campo con la esperanza de finiquitar el encuentro en una nueva contra. Lucas estuvo a punto de devolver las tablas al marcador, pero su gran disparo desde fuera del área fue repelido por el meta visitante, primero, y el poste después. Víctor decidió dar entrada a Jonathan Rodriguez, que le puso ganas, pero sus compañeros nunca consiguieron encontrar al ariete uruguayo. Luisinho sustituyó a Juanfran, que cuajó un mal partido. Aunque el Depor llegaba por banda, tanto el recién incorporado lateral portugués como Laure no acertaron a poner un centro en condiciones. Fede sustituyó a Fayçal a falta de diez minutos para la conclusión, cuando todo el estadio daba por hecho que sería Luis Alberto el que debía de abandonar el terreno de de juego, desaparecido durante la segunda parte. Finalmente el Sporting aguantó el asedio, sin pasar excesivos apuros. Los locales quisieron pero no supieron. El Depor mereció cuanto menos un punto, pero el fútbol nunca se ha caracterizado por ser un juego justo.

En rueda de prensa, Del Amo declaró varias cosas con las que no estoy en absoluto de acuerdo. El prepardor madrileño dijo que su equipo había hecho un gran partido. A ver. Cuando encajas tres goles, dos de ellos en los primeros diez minutos y el tercero a la contra, me parece osado ese tipo de afirmación. Es cierto que los futbolistas lograron sobreponerse al nefasto arranque y que merecieron, al menos el empate, pero en Primera no se puede regalar tres goles. Lo segundo en lo que discrepo es que “con los cambios hemos seguido generando ocasiones”. No es cierto. El Depor se fue apagando a medida que avanzaba el segundo periodo. Los cambios no ayudaron a crear más ocasiones.

El análisis del partido nos deja varias conclusiones. Algunas ya conocidas y otras no tanto. Primero, Laure es un jugador querido por la afición. Su entrega está fuera de toda duda, pero en términos estrictamente futbolísticos es el hombre más limitado de la plantilla, con diferencia. Su forma de defender es cuestionable. Lo que nadie puede poner en duda es que no sabe centrar, a pesar de las numerosas veces que llega a línea de fondo. En esa posición tenemos un problema. Los centrales, Sidnei y Arribas, que se mostraron muy seguros hasta la fecha, no se enteraron en ninguno de los dos primeros goles. Sanabria remató libre de marca en ambos. Fernando Navarro sufrió lo indecible con Halilovic y Lora, en parte por la calidad del croata y en parte porque a Luis Alberto no le gusta correr para abajo. Mosquera volvió a jugar muy bien, dando buena salida de balón y poniendo criterio en tres cuartos. Borges no jugó mal, pero tampoco bien. En su línea. Fayçal corrió mucho y lo intentó. Buen partido del mediapunta francés. Juanfran aportó un gol, y nada más, y Lucas no tuvo su mejor día, aún así no se puede decir que jugara mal. La reacción tras el espantoso comienzo me hace alberguar esperanzas. Este equipo tiene gol y sabe jugar al fútbol. Ahora toca aprender a salir enchufado al partido desde el minuto uno y no conceder tantas ventajas al rival. Con lo que estoy de acuerdo con el míster, es que este derrota no deja dudas. El Depor perdió por dos razones: cometió errores que el rival supo aprovechar, y pagó su falta de efectividad ante la meta gijonesa.