UNA LARGA ESPERA

Al fin. Tres meses después de la última victoria, el Deportivo volvió a sumar tres puntos. Ya era hora. Trece jornadas consecutivas sin ganar es mucho tiempo. Demasiado. La situación en la tabla clasificatoria se complicaba cada vez más. Ante un rival directo en la lucha por evitar el descenso como era el Levante, no cabía otro resultado que el 1 en la quiniela.

El partido, en términos puramente futbolísticos, fue malo. El equipo coruñés no realizó un buen juego. Las causas fueron variadas. No cabe duda de que la presión hizo mella en los futbolistas locales, que no eran capaces de crear ocasiones de ataque. Al Levante se le veía cómodo. No sufría en defensa y llegaba con relativa facilidad a los dominios de Lux. Al borde del descanso un fogonazo de calidad entre los tres jugones del ataque deportivista sirvió para poner por delante a los blanquiazules. Lucas para Cani. Pared de lujo y pase de la muerte del coruñés para Luis Alberto. Con una sangre fría digna de mención, el andaluz realizó dos recortes en el área pequeña y fusiló a Mariño.

LOS JUGONES
Cani y Lucas felicitan a Luis Alberto, autor del gol que abrió el marcador en el partido del pasado sábado.  FOTO: http://www.as.com

En la reanudación, la primera en los dientes. Rossi dejó en evidencia a Arribas y colocó el empate en el electrónico. Silencio en la grada. La sensación de que un nuevo capítulo de la historia interminable estaba a punto de escribirse se apoderaba  del ánimo de la afición. La entrada en el terreno de juego de Fede fue determinante en el resultado final. El argentino revolucinó la banda derecha con su atrevimiento y desborde. Esta es la versión que todos los turcos esperábamos del menudo extremo, y, que por desgracia, tan poco hemos podido ver esta temporada. En un gran centro al segundo palo de Cartabia nació la jugada del gol que dio la victoria al Depor. Luis Alberto no acierta a rematar y el esférico queda muerto en el área para que Lucas la reviente. El palo y a espalda del guardameta visitante se encargaron del resto.

En uno de los peores partidos del Depor en Riazor en los últimos tiempos, se consiguió la victoria. Las cosas inexplicables del fútbol. Ahora que parece que el fantasma del descenso está lo suficientemente lejos es hora de que el equipo se suelte y vuelva a ser ese conjunto compacto y que por momentos realizaba un gran fútbol de principios de temporada, para terminar el campeonato con buen sabor de boca. La posible vuelta de Sidnei al centro de la defensa seguro que ayudará. El próximo compromiso liguero es nada más y nada menos que contra los vecinos de Vigo. Qué mejor escenario para reivindicarse que el municipal de Balaidos!

LUX EVITA LA GOLEADA

lux cornella
Germán “Poroto” Lux cuajó un gran encuentro en Cornellá-El Prat y con sus intervenciones evitó una goleada para su equipo ante el Espanyol.   FOTO: 21noticias.com

La situación de necesidad del conjunto perico no jugaba a favor de los intereses deportivistas. Los antecedentes no auguraban nada bueno. La baja a última hora por molestias musculares de Lucas, tampoco… y ya se sabe, si algo puede salir mal, saldrá mal. Así fue. Derrota del Depor en el estadio Cornellá-El Prat. La historia se repite. El equipo coruñés todavía no sabe lo que es celebrar un gol en ese terreno de juego.

El encuentro comenzó bastante bien para los intereses del conjunto gallego. Un gran pase de Mosquera habilitó a Luis Alberto, que controló de forma magistral para quedarse delante de Pau. El andaluz no confió en su definición con su pierna menos buena y perdió el tiempo necesario para que entre el meta y un defensor perico desbaratasen la ocasión de gol. Los hombres dirigidos por Galca se empleaban a fondo y luchaban cada balón como si la vida les fuese en ello. Dejando los eufemismos a un lado, repartieron estopa a diestro y siniestro, en especial Víctor Sánchez. Sin embargo, el Depor se encontraba a gusto en el partido. No creaba ocasiones claras, pero tampoco las concedía. Hasta que llegó la lesión del mariscal de la zagua coruñesa. Sidnei envió el esférico fuera y se sentó el verde con cara de pocos amigos. Las fibras de alguno de sus músculos dijo basta. El doctor blanquiazul certificó la mala noticia. Cambio. Laureano  Sanabria ingresaba en el duelo cuando apenas se había disputado media hora de encuentro, pasando a ocupar el flanco izuierdo. Fernando Navarro se convirtió en la pareja de baile de Arribas. Este desbarajuste de posiciones en el bando visitante fue aprovechado por el Espanyol, que dispuso de varias ocasiones para anotar el primero de la tarde, ante el estado de shock de los jugadores de Víctor Sánchez del Amo. El show de Germán Lux comenzaba.

La segunda mitad comenzó con un conjunto local metiendo una marcha más al juego. Cuando los coruñeses se dieron cuenta de que De Bugos Bengoetxea había decreto la reanudación del duelo, el joven Marco Asensio ya había perforado la meta defendida de Lux, tras aprovechar una buena empanada de la zaga visitante, que no acertó a despejar el esférico, que se paseó dentro del área. El futbolista propiedad del Real Madrid fusiló a bocajarro al arquero argentino del Deportivo. Tras el gol el partido entró en una fase en la que los visitantes trataron de tener más la posesión de la pelota y los locales trataban de salir a la contra. El Depor era incapaz de acercarse con peligro, todo lo contrario que el conjunto perico, que pudo sentenciar en varias ocasiones muy claras, pero Lux mostró sus mejores virtudes y evitó una goleada para su equipo.

Victoria merecidísima del Espanyol. Galca salva un match ball y la escuadra catalana alivia su situación en la tabla clasificatoria. Por su parte, el Depor continúa con su nefasta racha. No conoce la victoria en el 2016. Nueve partidos sin ganar. Sólo ha sumado 6 de los últimos 27 puntos. A todo esto hay que sumar la lesión de Sidnei y la duda del estado físico de su goleador, Lucas Pérez. El próximo envite contra el Granada en Riazor se antoja decisivo para el devenir de los coruñeses en las jornadas que restan hasta el final de la liga.

ANÁLISIS TRAS LAS 11 PRIMERAS JORNADAS

Aprovechando el parón por selecciones he decidido realizar un análisis de la situación del equipo en este “primer tercio” de Liga. Mi análisis lo dividiré en varios apartados:

Posición en la clasificación: El Depor es noveno después de haber sumado 15 puntos en 11 jornadas. El balance es de 3 victorias, 6 empates y 2 derrotas, con 16 goles a favor y 13 en contra.

Este dato, analizado de forma objetiva, es muy bueno. Desde mi punto de vista, estamos mucho mejor de lo que imaginaba antes de empezar la competición. Ahora bien, no sería conveniente dejarse llevar por la euforia. Los partidos venideros son contra rivales de entidad y es posible que sumar puntos se vuelva una complicada labor en las próximas jornadas.

DEPOR
Algunos de los fichajes para esta temporada. FOTO: futbolconpropiedad.com

Jugadores: El club ha incorporada para este temporada un gran número de jugadores, la mayor parte de ellos en propiedad, lo que ya de por sí es un dato positivo. Personalmente, destacaría el extrordinario rendimiento de Lucas Pérez (aunque ya se intuía la pasada temporada que podía dar el nivel que tiene actualmente); Pedro Mosquera (el director de juego blanquiazul y de los mejores recuperadores del campeonato); Fayçal Fajr (un futbolista de lo más completo. Agradable sorpresa, sin lugar a dudas); Sidnei (estaba claro que era y es el mejor defensa que hay en la plantilla) y Fernando Navarro (experimentado y cumplidor).

Un peldaño por debajo sitúo a Luis Alberto (sus problemas físicos le están impidiendo jugar con regularidad), Arribas (le falta asentarse. Tiene grandes cualidades) y Fede Cartabia (el argentino puede y debe jugar a un nivel superior). Por otra parte, parece que Jonás Gutiérrez y Cani van entrando poco a poco en los planes del mister. Pienso que tanto el argentino como el español pueden aportar mucho.

Decepcionante está siendo la actuación de Jonathan Rodríguez (no demostró nada en lo que jugó, que fue más bien poco) y Oriol Riera (peor rendimiento que la temporada pasada, que ya es decir…).

En la portería, debido a la baja de Fabricio, Germán Lux ha jugado todos los partidos, con más sombras que luces, a mi entender. El argentino alterna grandes intervenciones con pifias importantes. No transmite seguridad y encaja gol en casi todos los encuentros, a pesar de que el Depor es el conjunto que menos remates a puerta recibe, con 99 en lo que va de temporada (una media de 9 ocasiones por partido).

El lateral derecho es el gran déficit del conjunto herculino. Tanto Laure como Juanfran son, como se dice vulgarmente, una coladera, un chollo para los equipos rivales. Su nivel defensivo es muy bajo. La dirección deportiva debería ir buscando un recambio de garantías para esta posición. Celso Borges, titular indiscutible para el entrenador, no me acaba de convencer. Mi teoría es que juega porque el resto de medios de la plantilla no son del agrado de Sánchez del Amo. Su rendimiento me deja mucho que desear. Los casos de Medunjanin y Juan Domínguez los doy por perdidos.

La situación de Luisinho me tiene desconcertado. No sé si no juega por temas estrictamente deportivos o por alguna razón de índole disciplinaria. Sea como sea, en los años que lleva en el club siempre fue de los jugadores con mejor rendimiento de la plantilla. Espero que empiece a entrar en el equipo, por su bien y por el del club.

Cuerpo técnico: con Víctor Sánchez del Amo a los mandos, va, poco a poco, dando forma al equipo. Empezamos la temporada jugando muy bien, presionando arriba y saliendo hacia la portería contraria con transiciones muy rápidas y verticales. En los últimos partidos hemos perdido algo de eso. Aún así, El Depor es un equipo defensivamente bastante sólido y que, en determinados momentos, juega bien al fútbol. Hay que recordar que es un equipo en construcción, pero por lo visto hasta ahora, la labor del cuerpo técnico es de notable.

Directiva: creo que están realizando una buena labor. Este verano se han puesto las pilas y han conseguido formar una buena plantilla, dentro de las posibilidades existentes. En el terreno económico están consiguiendo capear el temporal, que no es poco. La situación es grave, pero el enfermo va mejorando poco a poco. En cuanto al ámbito institucional, parece que el club va recuperando la imagen, tan dañada durante la gestión de Lendorio, a pesar de que algún sector del deportivismo no perdona su actuación en el caso Jimmy. Mi percepción personal es que la mayor parte de la afición está contenta con la labor de Tino Fernández y su consejo.

Masa social: el deportivismo se encuentra en el mejor momento desde hace años. La tranquilidad institucional unida a un comienzo espereanzador del equipo genera unión entre los aficionados. Esto se ve reflejado en que el club cuenta con más de 25.000 socios. Los partidos en Riazor siempre tienen un gran ambiente.

Nota: Notable

A pesar de que en varios encuentros hemos pecado de conservadores y eso nos ha costado dejar de sumar algún punto, creo que se están haciendo bien las cosas y que hay margen de mejora. Mi percepción personal es que no sufriremos para mantener la categoría y que finalizaremos la liga entre el 10º y el 15º. En mayo comprobaremos mis dotes adivinatorias.

LA EFECTIVIDAD CONDENA AL DEPOR

El Sporting aprovechó los clamorosos fallos defensivos del Depor para llevarse los tres puntos de Riazor. Los asturianos también ganaron el la otra faceta principal de fútbol. La efectividad. De cuatro tiros a puerta convirtieron tres goles. Todo lo contrario que el conjunto local, que no supo materializar las numerosas ocasiones de gol creadas. Los casi 5.000 aficionados sportinguistas desplazados el domingo hasta A Coruña vivieron una feliz jornada. Su equipo logró imponerse a los coruñeses por 2-3 en un bonito partido, en el que no faltó de nada.

Víctor Sánchez del Amo puso en liza a los mismos once que habían conseguido una brillante victoria en Vallecas la pasada semana. Como se suele decir, lo que funciona no se toca. Pero en esta ocasión no funcionó. El equipo local salió con un empanada tremanda y a los ocho minutos ya iba dos goles por debajo en el marcador. El primero, en el minuto cuatro, cuando Sanabria remató sólo en el área pequeña un gran centro de Lora. El segundo, tras un buen taconazo del cachorro culé Halilovic, una auténtica pesadilla durante todo el partido, que Lora convirtió en su segunda asistencia, y Sanabria, en su segundo tanto de la tarde, remantando libre de marca en el área pequeña, otra vez. Fernando Navarro era un auténtico coladero. En su defensa hay que decir que Luis Alberto se desentendió  de sus labores defensivas en ambas jugadas.

Sanabria, autor de los dos primeros goles sportinguistas. FOTO: eurosport.es
Sanabria, autor de los dos primeros goles sportinguistas. FOTO: eurosport.es

Con semejante panorama, el partido pintaba feo, muy feo, para el Depor. Sin embargo, los blanquiazules se fueron adueñando del esférico y comenzaron a cercar la meta rojiblanca. En un corner sacado por Lucas, Juanfran peinó en el primer palo y acortó diferencias en el electrónico. El duelo se había convertido en un monólogo blanquiazul. Mosquera, que cuajó un gran partido, abrío a banda izquierda y Luis Alberto lograba la igualada con un gran disparo desde el vértice del área que se coló por el palo corto de Alberto García. Media hora de juego y el Depor nivelaba el marcador. Sidnei pusó el 3-2 al empujar a las redes un saque de falta lateral, sin embargo, el gol fue anulado por fuera de juego del central luso. Todo indicaba que el conjunto local iba a darle la vuelta al marcador. El Depor se veía superior y quería más, pero tras un nuevo saque de esquina blanquiazul llegó el tercer tanto gijonés. Halilovic recogió el esférico en su campo y corrió como alma que lleva al diablo. Ningún jugador coruñés acertó a cortar el contragolpe visitante y el croata le puso el esférico en bandeja a Menéndez, que sólo ante Poroto resolvió con un tiro cruzado que volvía a poner por delante a los hombres dirigidos por el “Pitu” Abelardo. La ambición le jugó una mala pasada al equipo herculino.

Tras la reanudación el Depor monopolizó la posesión. El Sporting esperaba en su campo con la esperanza de finiquitar el encuentro en una nueva contra. Lucas estuvo a punto de devolver las tablas al marcador, pero su gran disparo desde fuera del área fue repelido por el meta visitante, primero, y el poste después. Víctor decidió dar entrada a Jonathan Rodriguez, que le puso ganas, pero sus compañeros nunca consiguieron encontrar al ariete uruguayo. Luisinho sustituyó a Juanfran, que cuajó un mal partido. Aunque el Depor llegaba por banda, tanto el recién incorporado lateral portugués como Laure no acertaron a poner un centro en condiciones. Fede sustituyó a Fayçal a falta de diez minutos para la conclusión, cuando todo el estadio daba por hecho que sería Luis Alberto el que debía de abandonar el terreno de de juego, desaparecido durante la segunda parte. Finalmente el Sporting aguantó el asedio, sin pasar excesivos apuros. Los locales quisieron pero no supieron. El Depor mereció cuanto menos un punto, pero el fútbol nunca se ha caracterizado por ser un juego justo.

En rueda de prensa, Del Amo declaró varias cosas con las que no estoy en absoluto de acuerdo. El prepardor madrileño dijo que su equipo había hecho un gran partido. A ver. Cuando encajas tres goles, dos de ellos en los primeros diez minutos y el tercero a la contra, me parece osado ese tipo de afirmación. Es cierto que los futbolistas lograron sobreponerse al nefasto arranque y que merecieron, al menos el empate, pero en Primera no se puede regalar tres goles. Lo segundo en lo que discrepo es que “con los cambios hemos seguido generando ocasiones”. No es cierto. El Depor se fue apagando a medida que avanzaba el segundo periodo. Los cambios no ayudaron a crear más ocasiones.

El análisis del partido nos deja varias conclusiones. Algunas ya conocidas y otras no tanto. Primero, Laure es un jugador querido por la afición. Su entrega está fuera de toda duda, pero en términos estrictamente futbolísticos es el hombre más limitado de la plantilla, con diferencia. Su forma de defender es cuestionable. Lo que nadie puede poner en duda es que no sabe centrar, a pesar de las numerosas veces que llega a línea de fondo. En esa posición tenemos un problema. Los centrales, Sidnei y Arribas, que se mostraron muy seguros hasta la fecha, no se enteraron en ninguno de los dos primeros goles. Sanabria remató libre de marca en ambos. Fernando Navarro sufrió lo indecible con Halilovic y Lora, en parte por la calidad del croata y en parte porque a Luis Alberto no le gusta correr para abajo. Mosquera volvió a jugar muy bien, dando buena salida de balón y poniendo criterio en tres cuartos. Borges no jugó mal, pero tampoco bien. En su línea. Fayçal corrió mucho y lo intentó. Buen partido del mediapunta francés. Juanfran aportó un gol, y nada más, y Lucas no tuvo su mejor día, aún así no se puede decir que jugara mal. La reacción tras el espantoso comienzo me hace alberguar esperanzas. Este equipo tiene gol y sabe jugar al fútbol. Ahora toca aprender a salir enchufado al partido desde el minuto uno y no conceder tantas ventajas al rival. Con lo que estoy de acuerdo con el míster, es que este derrota no deja dudas. El Depor perdió por dos razones: cometió errores que el rival supo aprovechar, y pagó su falta de efectividad ante la meta gijonesa.

UN PLAN MAGISTRAL Y UNA EJECUCIÓN PERFECTA

Sánchez del Amo le ganó la partida táctica a Jémez. Los futbolistas blanquiazules tenían interiorizado a la perfección el planteamiento que el preparador madrileño había diseñado para la visita a Vallecas. Todos sabían lo que debían de hacer cada uno para superar al conjunto vallecano. Y ejecutaron el plan a la perfección. Vaya si lo hicieron!

Los jugadores deportivistas celebrando el gol de Celso Borges. FOTO: sport.es
Los jugadores deportivistas celebrando el gol de Celso Borges. FOTO: sport.es

Víctor salió con los mismos hombres que quince días antes había utilizado en Mestella. El once deportivista tenía las premisas claras: presión en la salida de balón del conjunto local, atosigar la zona de creación de los vallecanos y salir a la contra aprovechando la velocidad de sus hombres más adelantados. El choque su puso de cara muy pronto. Luis Alberto recibió el esférico en banda izquierda, se perfiló para meter un gran centro al corazón del área con la diestra. Allí apareció Celso Borges para, con un magistral cabezazo, batir a Juan Carlos y poner el 0-1 en el marcador. El idilio con el gol del centrocampista tico en Vallecas continúa. Los locales creaban problemas por los costados, sobre todo por la zona de Laure, el más flojo de los herculinos en la noche de ayer. Un error garrafal de Mosquera en defensa propoció el empate de los madrileños. Embarba definió a la perfección ante Poroto. La historia se repetía. Deja vú. El buen trabajo realizado por los coruñeses hasta aquel instante se iba a al traste por un error evitable. Sin embargo, no hubo tiempo para que las dudas se instalasen en las cabezas de los futbolistas deportivistas. En la siguiente jugada, Juanfran llegó a línea de fondo y consiguió meter un centro raso al punto de penalty. La defensa vallecana no acertó a despejar. El esférico llegó a pies de Luis Alberto, que con un sublime control se acomodó el esférico. Con nervios de acero esperó el andaluz hasta encontrar el hueco necesario para depositar la pelota en el fondo de la red local. Con el 1-2 en el electrónico se llegó al intermedio.

En la reanudación, más de lo mismo. Los futbolistas herculinos bien plantados en el verde y corriendo muchísimo. La presión era casi perfecta. Fruto de ella llegó el tercero. Pérdida de balón en zona peligrosa de los hombres de Jémez. Mosquera filtra un pase perfecto al espacio para que Lucas galope, gane en velocidad a Llorente y con un certero punterazo bata a su amigo Juan Carlos. Se disculpó el de Monelos con la afición local. Un futbolistas agradecido. Paco intentó tener más mordiente en ataque introduciendo en el terreno de juego a Manucho y Lass. Pero no consiguió el efecto deseado. El Depor continuaba muy serio en defensa. Presión en la zona de creación local y repliegue de líneas perfecto. Cada vez que los herculinos robaban, Vallecas enmudecía. El cuarto podía llegar en cualquier momento. Con el 1-3 Víctor decidió protegerse y Luisinho sustituyó a Luis Alberto. Con la salida de Juan Domínguez en lugar de Juanfran el conjunto herculino pasó a jugar con un trivote en el centro. El tercer cambio fue central por central. Arribas abandonó el campo. Lopo jugó el último cuarto de hora. Por su parte, Jémez agotaba sus balas dando entrada a un ex del Depor, Luis Fariña, que hizo lo que acostumbraba en Riazor, es decir, nada de nada. Antes del fin del partido Ebert se fue expulsado. Se le calentó la boca al alemán y De Burgos Bengoetxea lo envió a la ducha antes de tiempo.

Gran victoria del Depor. Posiblemente, el mejor partido de la era Sánchez del Amo. Las buenas sensaciones de las dos primeras jornadas fueron ratificadas en Vallecas. Victoria fuera de casa ocho meses después. El equipo coruñés demostró solidez defensiva y pegada arriba. Es pronto todavía, pero esto promete. El domingo, la confirmación en casa ante el Sporting.

Resumen del Rayo Vallecano 1 – 3 Deportivo:

Entrevista a Lucas Pérez tras finalizar el encuentro:

Rueda de prensa de Víctor Sánchez del Amo:

Rueda de prensa de Paco Jémez:

UN PUNTO DE CONFIANZA

Buena imagen y gran resultado el cosechado por el Deportivo el domingo en Mestalla.  El Valencia llegaba con la moral alta después de lograr la clasificación para la Champions. Ante el posible cansancio, Nuno tiró de rotaciones para enfrentarse a los coruñeses. Por su parte, Víctor Sánchez del Amo sorprendía (por lo menos a mi) introduciendo en el once titular a Luis Alberto (mis dudas eran si jugaría Jonathan por Oriol y Luisinho para suplir las bajas de Cani y Fede). El resto del equipo fue el esperado.

El choque comenzó muy bien para los intereses visitantes. El Depor estaba bien plantado en el terreno de juego y realizaba una buena presión en la salida de balón del conjunto ché, evitando la circulación de los valencianistas y provocando continuas pérdidas de balón del conjunto local. A los cinco minutos de juego la tuvo Luis Alberto, en una gran jugada por banda izquierda de Lucas, quien filtró un pase al corazón del área. El atacante andaluz se adelantó a la salida del portero valencianista, pero no fue capaz de dirigir su remate entre los tres palos. En la jugada Luis Alberto sufrió un fuerte golpe del cancerbero australiano que a la postre le impediría continuar en el partido. Alguno reclamó penalty, pero en mi opinión no hubo nada punible.

El dominio del juego era visitante, y el público se empezaba a impacientar. El Depor, perfectamente plantado en el verde, tenía ambición y no dejaba crear juego al novedoso mediocampo local, formado por Danilo Barbosa, Javi Fuego y Rodrigo de Paul. Y con la posesión del esférico estaba creando problemas a la defensa valencianista. A la media hora Luisinho sustituyó al maltrecho Luis Alberto, que se tuvo que retirar con ostensibles gestos de dolor en su tobillo. Se pudo adelantar el Depor en un saque de esquina que Ryan no acertó a atajar y dejó el balón muerto en el área. Tanto iba el cántaro a la fuente que terminó por llegar el gol herculino. Gran conducción de Lucas Pérez que a la la altura de la frontal del área conectó un certezo zurdazo ajustado al palo largo de la meta ché. Golazo, Imparable. El tanto visitante hacía justicia a lo que se estaba viendo en Mestalla.

Se palpaba la tensión en el público. Los reproches afloraban desde la grada hacia los futbolistas dirigidos por Nuno. Al borde del descanso llegó el empate del Valencia. Fallo en cadena del conjunto deportivista. La lió Laure en la banda cuando lo tenía todo de cara y terminó por cede un corner cuando tenía todo a favor. El saque de esquina es defendido de forma lamentable por la zagua deportivista. El excéltico Santi Mina se adelanta a todos y peina el esférico en el primer palo. Sidnei abandona su marca, y Negredo, sólo en el segundo palo, fusila a placer a Germán Lux. La gran primera parte de los pupilos de Víctor Sánchez del Amo se vió empañada por este garrafal error en defensa. Con 1-1 se llegaba al final de la primera parte.

La segunda mitad fue totalmente diferente a lo que se había visto hasta el momento. En los primeros minutos el Depor consiguió controlar el partido y mantuvo largas posesiones, lo que provocaba el enfado de los espectadores. Poco a poco se fue desperazando el conjunto valencianista y, primero De Paul y luego, Danilo, estuvieron cerca de anotar. Nuno decidió mover el banquillo e introdujo en el campo a Parejo y Feghouli. Se notó, y mucho, la entrada de estos dos jugadores en el terreno de juego. Que se lo digan a Fernando Navarro, que sufrió más de la cuenta frente al jugador argelino. El cansancio hizo mella en los coruñeses. El Depor ya no conseguía robar tan fácil y poco a poco el Valencia metía en su propio campo al conjunto herculino. En el minuto 70 introdujo Del Amo a Jonathan Rodríguez en el partido. Juanfran le dejaba su sitio al nuevo atacante blanquiazul. A pesar de que apenas gozó de alguna oportunidad, se le vió al charrúa alguna de sus principales cualidades: pelea y rapidez. Buenas sensaciones. De hecho marcó gol, pero bien anulado por falta del atacante sobre Mustafi. El Valencia seguía achuchando y a punto estuvo Feghouli de adelantar a los locales, pero Laure repelió in extremis el remate del peligroso extremo ché. Paco Alcacer sustituyó a Negredo y también la tuvo. En la segunda parte Germán Lux se ganó el sueldo. Sin duda, el mejor jugador del Depor en este periodo. Cuando peor lo estaba pasando el conjunto coruñés, llegó la expulsión de Barragán por doble tarjeta amarilla. Se la perdonó en la primera el colegiado, pero una dura entrada por detrás del lateral valencianista le valió el segundo cartón y dejó a su equipo con diez con poco más de cinco minutos por delante. No se notó la superioridad numérica en este tramo final. Se conformó con el empate el Depor, quizás consciente que le faltaba fuelle. En los instante finales la tuvo nuevamente Alcacer, pero Lux, muy atento, desbarató la última del encuentro. Con reparto de puntos terminó el encuentro. Una parte para cada equipo. A mi parecer, resultado justo.

Pachanga entre amigos en el Reino de León

Partido sin historia. Un Depor plagado de suplentes y un Oviedo que le puso más ganas.

Momento en que Juan Domínguez anota gol.   FOTO: La Opinión.
Momento en que Juan Domínguez anota gol. FOTO: La Opinión.

Encuentro tedioso el ofrecido ayer por el Real Oviedo y el R.C. Deportivo. El once inicial que dispuso Víctor Sánchez del Amo sobre el césped del Reino de León poco tendrá que ver con el que dispute el primer partido de Liga ante la Real. Lux; Saúl, Insua, Sidnei, Laure; Mosquera, Juan Dominguez, Cardoso, Pinchi; Fede Cartabia y Oriol Riera.

Al poco de comenzar el encuentro, un grave error defensivo de la zaga coruñesa propició que el Oviedo se adalantase en el marcador al transformar Susaeta una pena máxima. Tras encajar el gol, el Depor no reaccionó y era el Oviedo quien se acercaba con más peligro, presionando la salida de balón blanquiazul (ayer de naranja), que le costaba horrores combinar con sus dos medios centros. Lo más destacable fue ver el criterio que Pedro Mosquera imprime cuando toca el esférico, y las ganas que le ponían Cardoso y Pinchi, los más activos en el ataque herculino. Cuando Fede Cartabia contactó con la pelota, se vio algún destello de lo que aportará a la vanguardia deportivista: claridad, profundidad y desborde. Todo indicaba que el intermedio llegaría sin que el electrónico se alterase,  y en esas llegó la mejor jugada coruñesa en la primera mitad. Con una gran combinación entre Mosquera y Juando, el de As Pontes filtra un pase a la banda izquierda, para que el rápido extremo portugués Cardoso meta con mucha intención la pelota en el área. Oriol no llega por poco, y entre el barullo, Juando que siguió bien la jugada, se adelanta de cabeza a la salida de Esteban y establece las tablas en el marcador. Pifiada de las gordas del veterano guardameta asturiano.

Aún hubo tiempo para que el colegiado no quisiera pitar un clarísimo penalty sobre Fede. El argentino presiona al portero carbayón, que se confía y cuando quiere reaccionar, el pequeño atacante deportivista ya le había birlado el esférico. Esteban agarra y derriba a Cartabia cuando sólo tenía que empujar el balón. Un inciso. Me parece correcto que los árbitros sean permisivos en los partidos amistosos, pero esta jugada clama al cielo. En competición estaríamos hablando de penalty y expulsión. El trencilla hizo como que no pasó nada. Y decretó el final de la primera parte.

En la segunda parte el preparador herculino cambió bastantes piezas. Los dos medios se quedaron en la ducha. Medunjanin y Queijeiro pasaron a ocupar la sala de máquinas. Oriol, que apenas había entrado en juego, dejó su lugar para Luis Alberto. Juanfran sustituyó a Laure y Rober ocupó la plaza dejada por Sidnei. En los primeros compases del segundo acto el Depor llegó con peligro en un par de acercamientos, con disparos peligrosos del andaluz cedido por le Liverpool. Al cuarto de hora de la reanudación, Fede abandonó el verde y Alex Corredera le sustituyó. El joven mediapunta catalán dejó vistosos destellos de la calidad que atesora. Este chaval tiene talento. Las ocasiones más claras eran deportivistas, aprovechando la velocidad de Pichi y la calidad de Corredera. Luis Alberto las tuvo, pero las buenas intervenciones de Rubén Miño y la zaga ovetense las desbarataron. El Oviedo ganó el duelo en la última jugada. Corner sacado en corto. Pablo Hervías mete un envenedado centro al punto de penalty. Christian Rivera entra como Pedro por su casa mientras la zaga deportivista se queda haciendo la estatua al borde del área. Remata el atacante y Lux responde con una parada sublime. Ya no pudo hacer nada el arquero argentino con el rechace. Los jugadores blanquiazules hacía un par de minutos que ya habían dado por finalizado el encuentro.

Pocas conclusiones se pueden sacar del partido. Insua está más fuera que dentro. Saúl es profundo pero me parece que tendrá que esperar su turno mientras se va cedido. Mosquera aportará claridad y criterio en la salida de balón. Fede promete. Las ganas que le ponen en cada balón Cardoso y Pinchi. Y poco más.